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QUE NUESTRO AMOR RIEGUE CON LLANTO
¡Qué nuestro amor riegue con llanto
Los lugares de Nayd,
Con lágrimas que suplan a la lluvia!
…¡Arboleda del arenal!
Nada ha cambiado entre nosotros
Salvo el Destino; vuelve,
Quejémonos juntos del Hado.
No queda en mi vivir más que un aliento
Que cuando busca unirse a ti siento de nuevo.
¡Cuántos jardines hay en an-Naqa,
Agobiados del peso de las flores,
Donde los vientos se ungen de perfume!
¡Cuántas fuentes que juegan con el eco
Cuando la sombra se cierne sobre ellas!
…La frescura del céfiro
Al recordarlo se deshace en ayes
Que parte un ardiente corazón.
Son tantos los anhelos de mi pecho
Que el alma está angustiada.
Recopilación y transcripción realizada por Antonio Marín Segovia - Valencia Amable - Traducción Teresa Gárrulo
Poesía Hiperión (Colección dirigida por Jesús Munárriz)-Ediciones Peralta
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